Entrevista a Plataforma IX

“Para salvar el mundo están las guerrillas y las matrices de ideas consistentes, no unos cómics…”

Conocimos a Plataforma IX a través de “Urdemales”, e-fanzine comiquero ganador del primer concurso online realizado por SoulBattery. Tal como su obra, esta agrupación se atreve a proponer una visión crítica de nuestra sociedad, alejada de los convencionalismos  y la autocomplacencia; A continuación, les dejamos con una pequeña muestra de sus ideas, referentes y expectativas, sobre la Novela Gráfica y el discurso que en ella pretenden plasmar, a la espera de la pronta publicación de su trabajo. Atentos al ácido, no se responderá por cerebros carcomidos…

“Plataforma IX” emerge sobre tres pilares fundamentales: La Novela Gráfica, la Ucronía y la (re) construcción de una identidad social, ¿Qué motivos les llevaron a conjugar estos tres elementos como sello de su propuesta?

En realidad surgimos por tratar de hacer conciliar experiencias personales relacionadas con el cómic y en un plano secundario con algunas reflexiones en torno al mundo editorial, la semiótica y la comunicación social como una ciencia.

Con relación a la novela gráfica nos parece que es un formato que recién se instala en términos productivos en Chile. Un formato menos especulativo que permite prescindir de la periodicidad y una mentalidad corto placista para el tema comercial.

La ucronía es al fascista lo que es la utopía para el revolucionario. Así que no hacemos ucronía. Si viene por el tema de Estado 52 hay que interpretarlo más como una parodia de la ucronía que de algo en serio. Estamos mas cerca de la distopia que de la ucronía pero siempre planteando una utopía.

Para finalizar y con relación al tema de la (re) construcción de una identidad social, me parece que somos bastante claros: más que reconstruir algo estamos por sugerir de manera poco amable la siguiente idea fuerza: un país sin identidad no tiene derecho a reconstruir nada. Tiene la obligación de reconocerse como tal y tener algún proyecto país que termine por articular proyectos integrales que lo definan de acuerdo a las distintas sensibilidades existentes. No todo puede ser mercado tecnofascista como sugieren los neoliberales  más recalcitrantes que nos gobiernan o masturbar muertos bajo el cada vez más crepuscular arco iris. Mientras no existan proyectos derivados de un diagnostico de la realidad, concreta y objetiva, del país; las identidades que surjan serán cosas tan prescindibles y desechables como las modas adolescentes. Además qué identidad se puede reconstruir: ¿el país anodino y tercermundista de los 50?; ¿el hibrido entre guevarismo y socialdemocracia de la UP que terminó derrotado?… ¿los 80?… ¿los 90?… por favor todo aquello no es más que un extenso corolario de fracasos, derrotas y un par de poemas bien escritos y una que otra canción nada más.

Para salvar el mundo están las guerrillas y las matrices de ideas consistentes no unos cómics que se diferencian del resto por simple hecho de no ver a la vida como un ensayo para el cementerio…

Tomemos el primer eje temático: La Novela Gráfica ¿Cómo ha sido- a su juicio- la continuidad de este formato – en cuanto a su estructura de relato, temática y visualidad- desde la evolución que experimentó en la década de los 80?

Durante los lamentables años 80, la industria cultural como el resto del quehacer de las ciencias sociales y el arte tuvo un estanco del que no ha salido del todo aún. Es curioso pero en los límites de la industria cultural se logra un desarrollo digno de ser considerado. Más que límites: en la

Marginalidad. Para mi cuando se hagan diagnósticos de peso acerca de los 80 y la cultura se deberá hablar de dos cosas: la pornografía y el arte secuencial. Como este no es un cuestionario de pornografía hay que tocar el tema del cómic.

Lo principal de estos años es el tema del revisionismo y la experimentación. Hasta antes de esos años, el cómic no era más que la puta más fea de las artes. Un desechable producto preadolescente. Sin embargo y motivado por lo real de aquellos años – patrocinados por Reagan, Tatcher, Gorba”SHOW”, Pinochet y el apartheid entre otras “figuras” – surgen interpretaciones críticas de la realidad que no tenían cabida en la literatura, plástica, teatro o cine, supuestas disciplinas mayores y serias con relación al cómic. De una forma u otra el discurso que unificó la madurez en el cómic (también conocida como edad oscura) fue el que se estaba transitando de un orden integral a otro mucho peor. Entre Watchmen de Alan Moore y el Dark Knight de Frank Miller; el auditorio del cómic asiste a una sesión de sicoanális para escuchar el malestar del ciudadano blanco cristiano occidental ejemplar del macartismo al fascista paranoico desatado de la era Reagan. Luego el discurso se suaviza y queda la esencia. Al fin y al cabo, los 80 representan en el cómic el desechar el modelo infantil de los guiones especulativos a lo Stan Lee y nos adentramos a la capacidad de un medio poco explorado para entregar mensajes. Desarrollar un lenguaje propio que va más allá de la terminología técnica. Eso en cuanto al tema guión.

Ahora en relación a lo gráfico, son tiempos de experimentación sobre una grilla determinada. Para llegar a los Moon Knight de Sienkiwicz o al Arkham Asylum de Mckeane; lo visual del cómic tuvo que sufrir una revolución práctica equivalente al impresionismo en la pintura. Personalmente y acorde al tema argumental de las obras mayores de esos años: pesimismo, decadencia y un espíritu deliscuesente del yo en un mundo en proceso de recodificación me aventuro en tildarlo de Post Impresionismo a riesgo de que en realidad sea otra cosa.

¿Es la Novela Gráfica, actualmente, un formato contingente?; ¿Cómo sobrevive a la invasión de nuevas tecnologías sustentadas en múltiples medios e interactividad? ; ¿Cómo aprovecha estos elementos a su favor?

Las ideas y las acciones que se realizan en función de ellas son contingentes en una coyuntura física. Los medios no son ni contingentes ni consecuentes. Los medios son los medios y punto. A no ser que te guíes por esas máximas posmodernas derivadas de los exegetas seguidores de Fukuyama y termines pensando que desde que ocurrió el fin de la historia el medio es el fin. Incluso, hoy ya se habla de civilización del espectáculo y de las enfermedades sociales que se derivan de la no satisfacción inmediata de las pulsiones que te imponen los propios medios.

Hasta donde tengo entendido las novelas gráficas se siguen publicando y comercializando a buen ritmo. A un ritmo mayor incluso porque se utilizan las nuevas tecnologías para su promoción y comercialización.  Así que más que sobrevivir tienden a democratizar el comercio y la promoción: a la hora de pedir vía Pay Pal puedes comprar a DC o puedes adquirir un fanzine de Uzbekistán.

En sus artículos, mencionan a Alan Moore como uno de sus principales referentes. No obstante, es un referente externo, con una visión basada en su propio contexto: ¿Qué elementos usados por este autor son pertinentes al contexto histórico y social de Chile?

Alan Moore tuvo la amabilidad de situar a Chile como un polo generador de maldad en la mayoría de sus trabajos ochenteros. No hay que olvidar que en los 80, Chile era un referente para ilustrar algo que tengo entendido se sigue llamando Violaciones a los derechos humanos.

¿Se trata de su discurso o de su estilo (o ambos componentes)?

Charles Bukowski decía que el arte estaba en el estilo. Da lo mismo lo que hagas pero hacerlo con estilo es lo que te permite acceder a la trascendencia… esa escurridiza hada que acostumbra pulular en torno al arte.

Supongo que para cualquier persona que dedica parte importante de su tiempo a escribir guiones de cómics, Alan Moore es – a lo menos – una referencia. En lo personal junto a Bukowski y Galeano conforma una triada inspiradora en mis trabajos. Por lo menos en mi biblioteca.

¿Qué referentes propios de nuestro país quisieran plasmar en los trabajos de “Plataforma IX”, en general?

Ninguno. La idea se desprende en la respuesta de la pregunta 1. Sin embargo, nos agarramos de la idea del Sandman de Gaiman para elaborar un proyecto basado en el Enano Maldito para hablar del caso Spiniak y otros casos policiales ocurridos en los últimos 20 años. Aparte que la novela gráfica de Urdemales llevará por nombre: El Manque. Pero en líneas generales no vemos en Chile un referente consistente que nos permita desarrollar nuestro proyecto creativo que no es otro que realizar una transición práctica y teórica en el cómic desde su estanco generado el 11 de Septiembre original a la fecha. En estos casi 40 años el cómic ha evolucionado mucho y de manera bastante humilde creemos que esa evolución no se ha visto reflejada en el quehacer nacional.

Con respecto a la utilización de la Ucronía para revisar la Historia reciente de Chile, ¿Por qué se escogió este recurso para la estructuración de los guiones desarrollados por “Plataforma IX”, a cambio de contextualizar historias tomando como escenario los hechos tal y como acontecieron – al menos, “oficialmente”?

Ya dije que con la ucronía nuestra relación es bien distante. De hecho, la única ucronía que hemos realizado se llama Estado 52 y es una novela gráfica dibujada por Carlos Carvajal que esperamos ver editada este primer semestre. Lo que nosotros hacemos es entregar una versión crítica pero divertida de lo ocurrido en Chile desde el 11 de Septiembre original. El lado freak de nuestra historia política.

La  revisión histórica que realizan se concentra, especialmente, en la década de los 80: Según su visión, ¿Por qué este período, en especial, marcó la conformación de los hechos venideros, en desmedro de  otros períodos históricos?

Chile ha estado dos veces en su historia en al cresta de la ola historia. Uno fue con la UP y su proyecto anticapitalista por la vía democrática. Ya sabemos cómo terminó ese momento de vanguardia histórica. El otro es en los 80… tenemos el orgullo de ser el primer país neoliberal de la historia… y ya sabemos que ese orgullo no se ha menguado nada a la fecha…incluso, tengo la leve impresión que va en alza. Así que tomamos por base los cambios de restauración y renovación capitalista aplicados en Chile desde los 80 para generar las situaciones dramáticas de nuestras historias.  Para analizar al siglo XIX está From Hell. Pero para los 80, Chile – lamentablemente – tiene mucho que ofrecer.

La descripción que hacen de esa década es descarnada, en oposición a la corriente nostálgica que se ha construido en torno a ese período, ¿Cómo confrontan ambas visiones, ambas versiones del mismo momento?

Es tanta la nostalgia que hay por los 80 que volvimos a tener un gobierno de derecha. ¿Cómo se confrontan?… supongo que escribiendo historias que te dejen el regusto en la boca y en lo posible, cerebro; de que es horrible sentir nostalgia por el fascismo.

En relación a la construcción-o reconstrucción- de una identidad social, ¿Por qué se ha de suponer que la mitología es un camino adecuado para rescatar el imaginario popular?

Simplemente porque la mitología es un conjunto de símbolos y significantes muy concentrados de lo que somos. Lo que debe crispar las paciencias es la amalgama que hacemos usando la mitología: magos malditos a lo Constantine o Sirius Black como Urdemales; La Pincoya es una princesa que abdica para dedicarse a ser una bruja feminista y un sin fin de aberraciones que espero se transformen en las pesadillas del ñoñerío.

En ese sentido, ¿Por qué muchos de sus personajes e historias, son descontextualizados?

Veamos. Encuentro muy actual y muy contextualizado que Urdemales sea una historia de guerrillas que luchan con magia para amargar la globalización y la destrucción ambiental. También encuentro muy actual que una novela gráfica como Hombres Imposibles hable de superhéroes que luchan por recuperar a la razón, imaginación y utopía. Lo que al final molesta es que no se incentiven viñetas de tipos con esteroides y mujeres con sobredosis de silicona luchando contra monstruos y cosas por el estilo. Y por el contrario se fomenten historias donde una guerrilla de magos malditos andan persiguiendo a un pedofilo que se moviliza en una camioneta verde… bueno eso último parece que es bien visto en Chile… manejar camionetas verdes y recoger niños en situación de calle por las noches…

¿Acaso eso no atentaría contra la “lógica” de querer dar a conocer, a través de la ficción, antecedentes fidedignos, que entreguen conocimiento al público – y por ende, lo culturicen?

¿Algún problema con aquello de atentar?… desde el 17 de Enero del 2010 que ando con ganas de atentar… no solo con letras… si el mensaje es claro y el atrezzo equipara los códigos, me parece que se logra el objetivo y punto. Al fin y al cabo para nosotros crear es resistir… y las resistencias generan eso: resistencias… fuerzas opuestas…

“Plataforma IX” ha construido un discurso crítico –y bastante sórdido- de la actualidad y el pasado reciente de Chile ¿Piensan que están develando los temas “intratables” para nuestra sociedad, como una forma de hacer justicia a las víctimas de prolongados silencios, o se trata únicamente de la elección de un estilo evidentemente controversial, como estrategia para causar repercusión?

La sordidez no es más que la sinceridad llevada hasta sus últimas consecuencias. Sobre los temas que tratamos es casi lo mismo que se hace en todas partes: medio ambiente, justicia social, libertad creativa y de opinión, libertad de asociación y un largo etcétera de demandas universales. Lo nuestro es una opción de tomar el método creativo que termine por construir las herramientas supra estructurales. Lo nuestro no es para hacer ruido ni nada por el estilo. No es una pose. Es simplemente es ser consecuente y punto.

¿Tal vez, un poco de ambos?

Jamás. Para eso están los actores de teleseries.

Ustedes mencionan que “No es lo mismo un Cómic Chileno, que uno hecho en Chile”: ¿Cómo pueden explicar – y profundizar- esta sentencia?

Lo dijimos para diferenciarnos un poco. Hoy tú vas a cualquier librería especializada y te encuentras con trabajos nacionales como un género en si. Yo que tengo la mala costumbre de leerlo todo, he llegado a la conclusión que Una Novela Ecuestre tiene muy poco en común con Zombies en La Moneda o Altohospicio (posiblemente la mejor novela gráfica de los últimos 10 años e inexplicablemente ninguneada por la escena nacional), en realidad nada. Salvo que sus creadores son chilenos. Sin embargo, en el mismo lugar si busco una novela gráfica de terror o política como Persépolis debo ir a la gaveta de terror o realismo. Por lo tanto nosotros haremos historias de género que cuando se distribuyan deberán estar en la gaveta de su género correspondiente.

También hay un tema de caminar por la vereda y cuneta del frente. Mientras todos se soban el lomo en la escena nacional, nos interesa mucho seguir siendo ilustre gente anónima. Y trabajar para producir y producir para trabajar

Según su visión, ¿En Chile, se construyen relatos originales, marcados por la idiosincrasia de nuestro pueblo, o la tendencia, de cierto modo, es imitar lo que otros ya han hecho?

Absolutamente basados en al idiosincrasia chilena. El problema está que esa idiosincrasia es de un pueblo sin identidad y allí sale el tema de que pareciera ya estar escrito el guión de muchas historias nacionales. De una forma u otra nuestra originalidad, idiosincrasia o identidad es producto de un proceso de transculturalización permanente que no tiene mayores resistencias que los indigenismos trasnochados o el cinismo crítico de muy pocos creativos. ¿Alguna prueba? Chile es el país de América Latina con mayor número de usuarios de tecnología. Eso no significa que seamos el paraíso de los ciudadanos globales ni nada por el estilo. Lo único que significa es que pasamos más tiempo frente a un computador y nada más.

Finalmente, “Plataforma IX” aspira a conformar un trabajo “maduro” orientado hacia el público adulto, que gusta de los cómics y de la novela gráfica: ¿De qué manera consideran que su propuesta se consolidará, al punto de llegar a ser un significante para un público específico?

Aplicando factores que singularicen nuestro trabajo. Y siendo el cómic de la gente que aún sueña y que por ello resiste. Esperamos ser el cómic de ellos. Y no la gente del cómic que “va en busca de su trocito de sueño americano sudaca”…

¿Qué elementos hacen falta para alcanzar el afianzamiento de este proyecto?

Nada. Durante el primer semestre publicaremos dos novelas gráficas y dependiendo del ritmo productivo las historias del Enano Maldito irían saliendo. La apuesta más fuerte la tenemos para el segundo semestre. Una trilogía de novelas gráficas que componen un universo narrativo y en donde hay conversaciones bien avanzadas con Juan Vásquez, Rodrigo Elgueta y Carlos Carvajal.

Así que el único  elemento que necesitamos es algo de paciencia y suerte. Eso. Y mucho trabajo.

Por:  Catalina Tonacca.

Deja un comentario

SoulBattery en Twitter
SoulBattery en Facebook